Un nuevo concepto sobre el futuro de la vivienda llega a La Feria del Diseño 2026
Del 10 al 12 de septiembre, Medellín será sede de una nueva edición de La Feria del Diseño. En este marco, Gómez Platero presentará New Ways of Living, un nuevo concepto sobre el futuro de la vivienda que explora el bienestar, los vínculos y nuevas relaciones entre espacio doméstico, espacio público y ciudad.
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La Feria del Diseño 2026: un ecosistema que activa conexiones
En su decimotercera edición, La Feria del Diseño Medellín powered by idd cologne vuelve a reunir en Plaza Mayor a referentes de la arquitectura, el diseño y las industrias creativas, consolidándose como uno de los principales puntos de encuentro del sector en Latinoamérica.
A lo largo de su trayectoria, La Feria ha construido un ecosistema en el que convergen profesionales, marcas y referentes alrededor de las ideas y conversaciones que están transformando la industria. Su alianza estratégica con idd cologne y el ecosistema internacional de Koelnmesse abre un nuevo capítulo de proyección internacional y reafirma el carácter curatorial que el evento ha desarrollado edición tras edición.
Pero su valor trasciende la exhibición. La Feria es una experiencia que conecta y activa: propicia encuentros de calidad, genera intercambios entre diferentes actores y crea relaciones que pueden transformarse en nuevas colaboraciones, oportunidades y proyectos.
Es precisamente en este contexto donde Gómez Platero presentará New Ways of Living, el 11 de septiembre a las 11:00 h, en un brunch de acceso exclusivo. Una instancia para compartir esta nueva mirada y abrir la conversación sobre el futuro de la vivienda, el bienestar y las oportunidades de encuentro que pueden generar la arquitectura y la ciudad.
New Ways of Living: ¿cuál es el futuro de la experiencia de la vivienda?
La experiencia de habitar no termina en los límites físicos de un edificio. Existe una relación continua entre arquitectura, naturaleza, espacio público y ciudad. Cada proyecto forma parte de un territorio mayor y tiene la capacidad de aportar valor no solo a quienes lo habitan, sino también al entorno que compartimos.
Desde esta mirada surge una pregunta: ¿cuál es el futuro de la experiencia de la vivienda?
Durante las últimas décadas, el territorio doméstico ha atravesado un progresivo proceso de compresión e individualización. No se trata únicamente de una cuestión de superficie. Dormir, trabajar, alimentarnos, descansar y relacionarnos pueden ocurrir hoy dentro de un mismo espacio y, gracias a la tecnología, una parte creciente de nuestra vida cotidiana puede desarrollarse sin necesidad de salir de él. La casa corre así el riesgo de dejar de ser un lugar de encuentro para transformarse en un refugio cada vez más individual.
La paradoja es que podemos estar permanentemente conectados y, al mismo tiempo, tener experiencias cotidianas cada vez más individuales.
Frente a este escenario, New Ways of Living propone cambiar el punto de vista: en lugar de preguntarnos únicamente qué más puede contener una vivienda, preguntarnos hasta dónde puede expandirse nuestra experiencia de habitar.
El bienestar comienza también en el encuentro
Desde sus orígenes, habitar ha sido un acto relacional. Los primeros grupos humanos se reunían alrededor del fuego: un lugar de calor, alimento y protección, pero también de conversación, cuidado y encuentro. Vivir no significaba simplemente ocupar un espacio privado, sino formar parte de una red de relaciones.
Esa condición sigue siendo fundamental. Somos seres gregarios: aprendemos con otros, construimos afectos y conocimiento con otros y desarrollamos nuestro sentido de pertenencia como parte de una comunidad.
Los vínculos tienen, además, un impacto profundo sobre nuestro bienestar y nuestra calidad de vida. La exploración recupera las conclusiones del estudio longitudinal de Harvard sobre desarrollo adulto, que destaca la relevancia de las conexiones con familia, amigos y comunidad para vivir vidas más felices y saludables.
Cuando atravesamos momentos de menor bienestar, tendemos muchas veces a retraernos. Disminuyen las oportunidades de salir, movernos, conversar y encontrarnos con otros, y esa menor interacción puede reforzar progresivamente el aislamiento.
Pensar el futuro de la vivienda supone entonces incorporar otra pregunta: ¿puede la arquitectura crear condiciones que favorezcan naturalmente el movimiento, la interacción y el encuentro?
La arquitectura no puede programar las relaciones humanas. Pero sí puede crear oportunidades para que sucedan.
Expandir la experiencia de habitar
A partir de estas preguntas, New Ways of Living explora una vivienda que desborda los límites tradicionales del ámbito privado para establecer una nueva relación con el espacio público y la ciudad.
El concepto propone distribuir algunas funciones domésticas en ámbitos específicos y próximos entre sí, convirtiendo los recorridos entre ellos en parte de la experiencia cotidiana. Salir, caminar y atravesar el espacio público dejan de ser acciones externas al habitar para convertirse en oportunidades de movimiento, intercambio y conexión.
Esta mirada recupera también una cualidad esencial de la ciudad: su capacidad para producir aquello que no podemos programar.
Un encuentro casual, una conversación inesperada, reconocer a alguien durante un recorrido, descubrir un lugar o simplemente compartir un espacio con personas diferentes. Frente a experiencias cada vez más personalizadas y previsibles, el territorio compartido introduce diversidad, sorpresa y contacto con otros.
La arquitectura no puede diseñar esos vínculos ni determinar cuándo van a producirse. Puede, sin embargo, multiplicar las oportunidades para que sucedan.
Así, el espacio público deja de entenderse simplemente como aquello que comienza donde termina la vivienda. Se incorpora a una experiencia de habitar más amplia, capaz de entrelazar lo individual y lo colectivo, la casa y la ciudad.
Esta exploración invita a volver a mirar un programa tan cotidiano como la vivienda desde otro lugar y a preguntarnos si su futuro debería medirse solamente en superficie o también en las experiencias, relaciones y oportunidades de bienestar que es capaz de posibilitar.