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Programa:
Educativo
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Estado:
En construcción
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Superficie:
2 782 m²
- Ubicación:
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Campus Ánima constituye la nueva sede de Ánima en Montevideo, una institución educativa que promueve un modelo de formación dual orientado al desarrollo de competencias para la innovación digital.
El proyecto transforma un conjunto edilicio preexistente en un campus urbano concebido para acompañar el crecimiento de la institución, consolidando un entorno donde aprendizaje, comunidad y ciudad se integran en una misma experiencia espacial.
La propuesta parte de una estrategia de reconversión arquitectónica que reconoce el potencial de la infraestructura existente como soporte para un nuevo modelo educativo. En lugar de sustituir la arquitectura original, la intervención recupera sus cualidades espaciales y las actualiza mediante una serie de operaciones precisas orientadas a optimizar el funcionamiento del edificio, mejorar sus prestaciones técnicas e incorporar condiciones de accesibilidad, prolongando su vida útil y reafirmando el valor de la reutilización como herramienta de proyecto.
Ubicado en una posición estratégica dentro del centro de Montevideo, el campus fortalece la relación entre la institución y la ciudad. Su localización favorece la accesibilidad, la conectividad y el intercambio con el entorno urbano, permitiendo que la actividad educativa trascienda los límites del edificio y forme parte activa de la vida cotidiana del barrio. Más que un equipamiento aislado, el proyecto se incorpora al tejido existente como una nueva centralidad vinculada a la formación y al desarrollo social.
La organización espacial se estructura alrededor de un gran patio central que actúa como el principal articulador del conjunto. Este vacío organiza las circulaciones, garantiza iluminación y ventilación natural para los espacios interiores y construye el lugar donde la comunidad educativa se encuentra, interactúa y desarrolla su vida cotidiana. Lejos de entenderse como un espacio residual, el patio se convierte en el corazón del campus y en el elemento que otorga unidad a las distintas piezas arquitectónicas que conforman el proyecto.
Como parte de la consolidación del campus, la intervención incorpora además una casona existente dentro del mismo padrón. Su acondicionamiento permite sumar nuevos espacios para actividades académicas, oficinas y programas desarrollados en conjunto con otras instituciones educativas, fortaleciendo un modelo de uso compartido de la infraestructura y ampliando las oportunidades de intercambio entre diferentes actores del ámbito formativo.
La distribución del programa aprovecha la lógica de la edificación existente para organizar los diferentes usos según su grado de interacción. Los espacios administrativos, institucionales y de recepción se ubican en los niveles de acceso, estableciendo una relación directa con el ingreso y el espacio público. Las aulas se desarrollan en los niveles superiores, configurando el núcleo académico del conjunto, mientras que el subsuelo incorpora espacios de apoyo destinados a actividades complementarias, ámbitos multipropósito, áreas de reunión y comedor docente, ampliando las posibilidades de apropiación del edificio más allá del horario lectivo.
Como parte de la consolidación del campus, la intervención incorpora además una casona existente dentro del mismo padrón. Su acondicionamiento permite sumar nuevos espacios para actividades académicas, oficinas y programas desarrollados en conjunto con otras instituciones educativas, fortaleciendo un modelo de uso compartido de la infraestructura y ampliando las oportunidades de intercambio entre diferentes actores del ámbito formativo.
La propuesta se concibe como una infraestructura abierta y adaptable, preparada para evolucionar junto con la institución. Su desarrollo progresivo permite incorporar futuras etapas sin alterar la lógica general del conjunto, garantizando una arquitectura capaz de responder a nuevos programas y formas de aprendizaje a lo largo del tiempo.
La intervención sobre la imagen del edificio responde a una lógica de continuidad más que de sustitución. La actualización de las fachadas, la incorporación de la identidad institucional y la puesta en valor de la arquitectura existente construyen una nueva presencia urbana sin renunciar a la memoria del lugar, expresando el inicio de un nuevo ciclo para una infraestructura concebida originalmente con vocación educativa.
Más que la creación de una nueva sede, Campus Ánima propone la construcción de un ecosistema educativo donde arquitectura, ciudad y comunidad funcionan como un único sistema. La reutilización inteligente del patrimonio construido, la organización en torno a un gran espacio colectivo y la flexibilidad para acompañar el crecimiento institucional convierten al proyecto en una plataforma preparada para generar nuevas oportunidades de aprendizaje, fortalecer los vínculos entre las personas y multiplicar el impacto social de la educación.