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Programa:
Educativo
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Estado:
Anteproyecto
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Superficie:
7,94 ha
- Ubicación:
- Sitio web del proyecto:
El Campus Tecnológico UPANA se concibe como una intervención urbana de gran escala que articula educación superior, salud y vivienda en un único sistema territorial integrado. El proyecto ordena el crecimiento institucional de la universidad mediante un masterplan por fases, capaz de adaptarse a la evolución programática y urbana del sector.
La propuesta arquitectónica para la Universidad Panamericana establece una relación directa entre arquitectura, paisaje y ciudad, consolidando un campus abierto y estructurado. El predio se localiza en el sector este de la Ciudad de Guatemala, en un enclave estratégico de la Zona 16, caracterizado por una topografía marcada y la presencia de infraestructuras metropolitanas. La implantación reconoce la condición de cuenca natural del terreno y la presencia del riachuelo Santa Rosita, incorporando retiros ambientales y un parque lineal como elementos estructurantes del proyecto. El masterplan se organiza a partir de un eje longitudinal norte-sur que articula los accesos, la vialidad interna y la disposición de los volúmenes edificados, garantizando permeabilidad visual y continuidad espacial con el entorno urbano inmediato
La composición programática se estructura en tres fases claramente diferenciadas. La primera concentra el Campus Universitario y las áreas deportivas y recreativas, configuradas a partir de edificios académicos, rectoría, biblioteca, auditorio y espacios de encuentro. La segunda fase incorpora un Hospital Universitario de ocho niveles, destinado a la formación y atención en salud. La tercera fase desarrolla un sector residencial con tres torres de apartamentos de veintidós niveles, complementadas con un área comercial de escala barrial. Esta organización permite una ejecución gradual y controlada del conjunto, asegurando flexibilidad funcional y eficiencia operativa.
El masterplan incorpora un principio arquitectónico transversal: cada edificio, independientemente de su programa, se organiza a partir de una grilla estructural que concentra circulaciones, infraestructura y soporte técnico. Esta decisión libera plantas más abiertas y reconfigurables hacia el interior, asumiendo la flexibilidad como un capítulo central: una respuesta proyectual frente a lo indeterminado y una toma de posición ante la evolución de los métodos pedagógicos, las modalidades de enseñanza y las demandas cambiantes de los entornos universitarios contemporáneos.
Desde el punto de vista formal, el Campus Tecnológico UPANA adopta volumetrías simples y de lectura clara, cuya disposición define plazas, recorridos y espacios abiertos de uso colectivo. La Plaza de la Universidad se configura como el núcleo cívico del campus, articulando los principales accesos y promoviendo la interacción entre usuarios. La segregación entre flujos peatonales y vehiculares se resuelve mediante una operación topográfica que integra una alta dotación de plazas de estacionamiento —acorde a la escala y al régimen de accesibilidad propio de un campus universitario— en bandejas estratégicamente implantadas, liberando el plano del suelo para la vida académica y recreativa, y consolidando la condición de campus abierto.
El proyecto incorpora criterios de sustentabilidad ambiental y eficiencia técnica, considerando las condiciones geotécnicas del suelo, la limitación de excavaciones profundas y la optimización de las infraestructuras. Se promueve el uso racional de los recursos, la integración de protecciones solares y la generación de espacios de sombra. En conjunto, el anteproyecto para UPANA establece una pieza urbana de carácter institucional capaz de operar como infraestructura educativa de alcance metropolitano. La combinación de programas universitarios, hospitalarios y residenciales permite extender la actividad más allá de los horarios académicos, generando continuidad de uso y vitalidad urbana. Esta condición refuerza el rol del campus como nodo activo dentro de la Zona 16 y catalizador de nuevas dinámicas en un sector en proceso de transformación.
El ordenamiento por fases y la clara definición de ejes estructurantes garantizan la capacidad de crecimiento sin comprometer la coherencia del conjunto. La organización longitudinal, asociada a una red de espacios abiertos jerarquizados, facilita la lectura integral del masterplan y asegura su adaptación a futuras demandas programáticas. A su vez, la incorporación de criterios normativos, ambientales y técnicos desde la etapa de anteproyecto permite anticipar escenarios de desarrollo controlado y sostenible.
En este sentido, el Campus Tecnológico UPANA se consolida como una operación urbana estratégica, donde la arquitectura no se limita a resolver edificios aislados, sino que construye un sistema espacial continuo. El proyecto define un marco físico capaz de sostener procesos educativos, asistenciales y residenciales de largo plazo, integrándose a la estructura urbana existente y aportando valor al entorno.